jueves, 14 de diciembre de 2006

A LA MUERTE DE UN CANALLA

Impossible de reprimir la publicació del poema de Benedetti
en aquest bloc, tot i que molts de vosaltres ja el coneixeu .

A la Muerte de un Canalla

Por Mario Benedetti (fecha de publicación: 10/12/2006)

Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren

Obituario con hurras

Vamos a festejarlo, vengan todos los inocentes,
los damnificados.
Los que gritan de noche, los que sueñan de día,
los que sufren el cuerpo, los que alojan fantasmas,
los que pisan descalzos, los que blasfeman y arden,
los pobres congelados, los que quieren a alguien.
Los que nunca se olvidan, vamos a festejarlo,
vengan todos.

El crápula se ha muerto.

Se acabó el alma negra; el ladrón, el cochino.
Se acabó para siempre. Hurra

Que vengan todos; vamos a festejarlo;
a no decir la muerte siempre lo borra todo, todo lo purifica.

Cualquier día la muerte no borra nada.
Quedan siempre las cicatrices. Hurra

Murió el cretino, vamos a festejarlo,
a no llorar de vicio.

Que lloren sus iguales y se traguen sus lágrimas.
Se acabó el monstruo prócer, se acabó para siempre.

Vamos a festejarlo, a no ponernos tibios, a no creer
que éste es un muerto cualquiera:

Vamos a festejarlo, a no volvernos flojos,
a no olvidar que éste es un
muerto de mierda.

3 comentarios:

E. Lluch dijo...

També jo l'he llegit. Sense comentaris.

Anónimo dijo...

Mentre llig aquests versos, passen per la meua ment les imatges que els inspiren i, tants anys després, la pell segueix eriçonant-se. Un malson que no pot esborrar la mort de l'assassí del seu poble.

Manolo dijo...

Doncs festegem-ho.
Donem a conèixer el nostre rebuig
Per a que ningú d’ells sobrevisca...
Ni tan sols en la memòria.